Estrenamos web.
Es una frase aparentemente inocente, pero cualquiera que trabaje en un estudio creativo sabe que detrás de esas dos palabras puede haber meses de conversaciones, Figmas abandonados, carpetas llamadas WEB_FINAL_FINAL_03, referencias guardadas a las dos de la mañana y alguna reunión que empezó con “esto lo hacemos en dos semanas”.
Porque existe una pequeña paradoja en nuestro sector: nos pasamos la vida haciendo marcas, campañas, identidades, contenidos y webs para los demás, pero cuando toca trabajar en la nuestra parece que de repente desaparecen las horas del día.
Hace tiempo, hablando de esto con nuestro amigo Quique Herrero, de Prodigioso Volcán, soltó una frase que resume perfectamente el asunto:
“En casa de herrero, cuchillo de Amazon.”
No se puede explicar mejor.
Las webs de los estudios creativos suelen vivir en un estado extraño. Nunca están exactamente mal, pero casi nunca representan del todo lo que el estudio es en ese momento.
Normal.
Mientras la web dice que haces una cosa, tú ya estás haciendo otras tres. Aparece una nueva disciplina. Cambia el equipo. Aprendes una tecnología. Llega la puta IA. Dejas de ofrecer algo que hace dos años parecía importantísimo. Tu manera de trabajar evoluciona. Y ese proyecto que juraste subir “la semana que viene” sigue durmiendo tranquilamente en una carpeta.
Además hay un problema añadido: somos nuestros peores clientes.
No tenemos deadline.
No hay una persona al otro lado preguntando cuándo entregamos.
Nadie amenaza con mover la fecha de campaña.
Sabemos que podríamos cambiar la tipografía. Que esa transición podría ser mejor. Que falta explicar aquel proyecto. Que el reel empieza a tener meses. Que habría que rehacer las fotos del equipo… a coño! que no tenemos. . Que quizá deberíamos replantear la navegación entera.
El resultado suele ser bastante previsible: hacemos lo urgente antes que lo importante.
Y nuestra propia web pierde siempre.
Hasta que un día deja de hacerlo.
Esta es la nueva web de Micuit, y este el blog que prometemos ir nutriendo de inspiración.
No pretende ser una declaración solemne sobre quiénes somos ni una piedra grabada para los próximos diez años. De hecho, esperamos que dentro de un tiempo vuelva a quedarse vieja. Sería una buena señal.
La hemos pensado más como una fotografía de lo que somos ahora: estrategia, diseño, producción, motion, tecnología, inteligencia artificial y un montón de cosas difíciles de meter dentro de un menú desplegable.
Porque quizá la web perfecta de un estudio creativo no sea la que está siempre terminada.
Quizá sea la que sigue cambiando.
Y ya que estamos hablando de webs…
Durante el proceso hemos vuelto a caer en uno de nuestros deportes favoritos: abrir veinte pestañas buscando referencias y terminar tres horas después investigando una tipografía experimental creada por un señor de Helsinki.
Así que dejamos aquí tres sitios que merece la pena tener cerca:
It’s Nice That
Probablemente uno de los mejores sitios para saber qué está pasando en diseño, ilustración, fotografía, dirección de arte y cultura visual sin caer únicamente en las grandes agencias de siempre. Puedes entrar buscando un logo y salir descubriendo un ilustrador coreano, una editorial independiente o un estudio de Rotterdam. Eso suele ser buena señal.
The Brand Identity
Una especie de parque de atracciones para cualquiera que disfrute viendo identidades visuales bien construidas. Branding, tipografía, dirección de arte, digital, motion y proyectos presentados con bastante más profundidad que el típico carrusel de imágenes bonitas. Muy recomendable para mirar sistemas, no solo logos.
Look at this russians.
Que los rusos son una especie diferente lo sabemos en Micuit desde antes de la Perestroika. Este maldito Instagram nos genera la misma repulsión que extraña atracción. ¿Qué coño pasa en Rusia?
Tres buenos sitios para perder un rato.
O para perder tres horas.
Depende del deadline.
Mientras tanto, nosotros por fin podemos tachar una cosa de nuestra lista:
Actualizar el blog la web. ✓
Nos vemos dentro de unos meses cuando volvamos a pensar que ya está vieja.